Los minutos
antes de dormirte.
Probablemente sea el momento que más ansiedad genera.
También es el momento más acompañado.
Es normal estar nervioso. La mayoría de las personas nunca estuvo en un quirófano. No tenés que saber todo. No tenés que hacerlo solo.
Esto tiene orden.
Todo está en orden y coordinado. Cada cosa ocurre en su momento.
Para que nada sorprenda.
Cuando ocurra, ya lo sabés. Eso cambia todo.
¿Quiénes van a estar?
Personas reales. Entrenadas. Presentes.
Cómo es quedarse dormido.
No es un apagón. Es una transición.
"No vas a saber cuándo te dormiste. Y cuando abras los ojos, ya todo habrá terminado."
Lo que más preguntan.
Justo antes de entrar al quirófano.
¿Puedo hablar mientras me dormís?
Sí. Hasta el último momento.
Sí, podés. Y se recomienda.
El contacto con el equipo mientras empezás a dormirte es parte del acompañamiento. Podés decir cómo te sentís, hacer preguntas, o simplemente escuchar su voz.
¿Y si en ese momento me entra pánico?
Decíselo al equipo.
Es completamente válido y más frecuente de lo que creés.
Si sentís que la ansiedad escala, decíselo al anestesiólogo en el momento. Hay medicación ansiolítica que puede administrarse si es necesario. El equipo está entrenado para acompañar exactamente ese momento.
¿La anestesia entra por la máscara?
En la mayoría de los casos, no.
Es una confusión muy frecuente.
En la mayoría de las anestesias generales en adultos, la medicación entra por vía intravenosa, no por la máscara. La máscara o cánula entrega solo oxígeno como preparación previa.
¿Cuánto tarda en hacer efecto?
Segundos.
Mucho más rápido de lo que imaginás.
En anestesia intravenosa, el efecto comienza en 15 a 30 segundos. Muchas personas describen llegar a contar hasta tres o cuatro y no recordar más.