Consulta preanestésica 1 / 7
Etapa 1 de 7
Consulta preanestésica
Antes de la cirugía

La anestesia empieza
antes del quirófano.

La consulta preanestésica existe para entender tu situación, planificar y reducir riesgos antes del día de la cirugía.

No tenés que saber medicina. No tenés que acordarte de todo. La consulta existe justamente para ayudarte a ordenar eso.

Para qué existe

Lo que pasa en esa consulta.

Una sola consulta puede resolver muchas preguntas antes de que te surjan.

Conocerte
Antecedentes, enfermedades, cirugías previas y medicación.
Planificar
Elegir la estrategia anestésica más adecuada para vos.
Detectar
Identificar situaciones que requieren preparación adicional.
Resolver dudas
Es el momento para preguntar todo lo que quieras.
Traer preguntas también forma parte de prepararte.
Qué te van a preguntar

Lo que suele importar.

No hace falta que lo sepas todo de memoria. Tenerlo anotado está perfecto.

Medicación habitual
Todo lo que tomás regularmente — incluyendo aspirina, anticoagulantes, antihipertensivos, ansiolíticos. También productos naturales y suplementos, que muchas personas no mencionan porque no los consideran medicación.
Alergias
Alergias a medicamentos, látex, yodo o cualquier sustancia. Si tuviste una reacción alguna vez y no sabés exactamente a qué, también contalo. El equipo puede investigar.
Enfermedades previas
Cardíacas, pulmonares, renales, diabetes, hipertensión, apnea del sueño. No minimices nada. Lo que parece menor puede ser relevante para planificar la anestesia.
Cirugías previas
Si ya tuviste anestesia, cómo te fue. Si tuviste náuseas, si tardaste en despertar, si hubo algo fuera de lo esperado. Esa información ayuda a ajustar el plan para esta vez.
Estudios complementarios
Análisis de sangre, electrocardiograma, radiografías u otros. El anestesiólogo te va a decir cuáles necesitás según tu situación. No siempre son los mismos.
Hábitos relevantes
Tabaco, alcohol, otras sustancias. No hay juicio en la consulta. Esta información existe para planificar mejor tu anestesia y tu recuperación.
No tenés que acordarte de todo. Pero lo que recordás, contalo.
Mitos frecuentes

Lo que probablemente escuchaste.

Respuestas directas a las confusiones más comunes.

¿Escuchaste esto?
"Si me olvido algo importante se cancela todo"
La realidad

No necesariamente. La consulta existe justamente para detectar estas situaciones y resolverlas antes. Si algo necesita atención adicional, se gestiona con tiempo.

¿Escuchaste esto?
"Todos reciben la misma anestesia"
La realidad

La anestesia se adapta al paciente, al procedimiento y a la situación clínica. El plan anestésico se diseña específicamente para cada persona.

¿Escuchaste esto?
"Los estudios siempre son los mismos para todos"
La realidad

No. Dependen de la cirugía, los antecedentes y la evaluación clínica individual. El anestesiólogo te dice exactamente cuáles necesitás en tu caso.

Lo que sigue

Después de la consulta, hay un plan.

Todo esto tiene orden y dirección.

Ahora
Consulta preanestésica
Evaluación, preguntas, antecedentes, plan.
Después
Plan anestésico definido
El anestesiólogo diseña la estrategia para tu caso.
Días previos
Preparación
Ayuno, medicación, instrucciones claras.
El día
Día de la cirugía
Con todo ya pensado, coordinado y listo.
Preguntas frecuentes

Lo que más preguntan.

¿Voy a conocer al anestesiólogo antes?
En muchos casos sí — la consulta preanestésica es ese momento. En otros contextos podés conocerlo el mismo día antes de entrar al quirófano. En ambos casos, tenés tiempo de hablar.
¿Necesito llevar estudios?
Si tenés estudios recientes, llevátelos. El anestesiólogo te va a decir si necesitás alguno adicional según tu situación. No es necesario hacerse nada antes sin indicación.
Si no tenés nada, también está bien. La consulta parte de cero si hace falta.
¿Tengo que mencionar medicamentos naturales?
Sí. Algunos suplementos y hierbas interactúan con medicamentos anestésicos. Lo que parece inocente puede ser relevante. Mencioná todo lo que tomás, incluyendo vitaminas.
¿Puedo ir acompañado?
En general sí, y puede ser de mucha ayuda. Un familiar o persona de confianza puede ayudarte a recordar información o anotar indicaciones. Consultar con tu centro médico sobre su política específica.
RecorridoPreparación
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