Prepararte no debería sentirse complicado.
La mayoría de las indicaciones existen por seguridad. Entenderlas hace que todo sea más simple.
Ante cualquier duda, preguntá antes de actuar. Tu equipo médico está para eso.
Las indicaciones tienen sentido.
No son burocracia. Cada una tiene un propósito clínico.
Por qué no podés comer.
El ayuno existe para reducir el riesgo de que contenido del estómago pase a la vía aérea durante la anestesia. Es una medida de seguridad, no un castigo.
Tu medicación tiene un plan.
La decisión de qué continuar y qué suspender no es tuya — es parte del plan anestésico que ya se pensó para vos.
Nunca suspendas medicación por tu cuenta. Ni siquiera si alguien te dijo que "siempre se suspende todo". La indicación es personal y la da tu equipo médico.
Buscá tu medicamento para saber si continúa, se modifica o requiere una indicación específica antes de la cirugía.
Lo que ayuda tener claro.
No es una lista de reglas. Son cosas que reducen la incertidumbre.